miércoles, 15 de mayo de 2013

¿Qué quiero ser de mayor?


                                                                            ¡ LO QUE TÚ !

Esa misma pregunta las hice a mis chic@s de natación hoy mismo y qué mejor respuesta que la de uno de ellos...
Y, ¿qué soy yo? Le contesté impaciente.

- Siempre te ríes con nosotros, adivinas cuándo nos enfadamos, nos escuchas cuando hablamos...
- ¿ Y crees que eso es una profesión?
- No sé, pero estás aquí los mismos días y a las mismas horas...
- Entonces, ¿te gustaría ser maestro?
- Mmmm, me gustaría ser feliz.


                                                                                         Sorprendente, ¿no? Pues tal cual lo cuento ha                                 sucedido. ¡Qué ganas tengo de volver a verlos!


jueves, 2 de mayo de 2013

¿¿EJERCICIO FÍSICO PARA LAS PERSONAS MAYORES??


La capacidad funcional del sistema cardiovascular, respiratorio y neuromuscular del ser humano disminuyen comienza a disminuir desde la 2º y 3º década de nuestra vida. La sarcopenia (disminución de masa muscular) provoca una disminución en la capacidad para generar fuerza, la cual es importante para actividades de la vida cotidiana. También se cree que la reducción de la capacidad del sistema neuromuscular (capacidad del impulso nervioso de activar fibras musculares) para generar fuerza aumenta el riesgo de caídas. Si además de que el organismo disminuye su capacidad funcional, se reduce la dosis de actividad física diaria, disminuirán progresivamente la masa muscular y su capacidad para generar fuerza. Independientemente de la edad y sexo, varios estudios han demostrado que entrenar la fuerza máxima de manera sistemática aumenta significativamente la capacidad para generar fuerza, siempre que se cumpla con la dosis adecuada.
Con el envejecimiento se produce una gran disminución de las capacidades físicas, dentro las más afectadas se encuentran de mayor a menor grado:
1.      Coordinación neuromuscular
2.      Fuerza en las piernas
3.      Movilidad articular
4.      Resistencia aeróbica
5.      Fuerza de agarre de las manos
La reducción de la capacidad para generar fuerza es un factor importantísimo que influye sobre la vida independiente de las personas, puesto que para realizar muchas tareas de la vida cotidiana es necesario poseer un mínimo de fuerza. Estas capacidades podrían mejorar con el entrenamiento de fuerza dada la estrecha relación que mantienen con la capacidad del sistema neuromuscular.
Prescripción del entrenamiento
El resultado de un entrenamiento diseñado para el desarrollo de la fuerza dependerá de la carga aplicada, la cual se constituye a partir del tipo de ejercicios, volumen (series x repeticiones), intensidad, del tiempo de descanso entre series, de la frecuencia de entrenamientos semanales, etc. Cabe señalar que aunque todos los programas de entrenamiento producen ciertas mejoras de la fuerza máxima (pico de fuerza que puede aplicar un sujeto), hipertrofia muscular y potencia (capacidad para aplicar fuerza / tiempo), dependiendo de las combinaciones de los componentes que constituyen la carga se producirán mayor énfasis sobre unos u otros:
ELEMENTOS CONSTITUYENTES DE LA CARGA:
A)    Intensidad: En principiantes, para personas mayores o incluso como tratamiento de rehabilitación se recomienda utilizar un carácter del esfuerzo de 8-10 repeticiones sobre 20 RM o Repeticiones máximas (aquí estoy realizando solo 8-10 repeticiones cuando podría realizar hasta 20 para llegar a fatigarme) y no sobrepasar 4-6 repeticiones sobre 15 RM. AQUÍ PROPONEN REALIZAR UNA CANTIDAD DE REPETICIONES INFERIOR A LA MITAD DE LAS QUE REALMENTE PODRÍA HACER.

·         RM o Repeticiones Máximasà Es la cantidad de repeticiones que podría realizar un sujeto hasta llegar a la máxima fatiga en cada serie, es decir, que si una persona tiene un 12 RM de 50 kg significará que puede mover o levantar ese peso en concreto 12 veces  consecutivas hasta llegar a la fatiga, que se produce cuando el sujeto no puede realizar ni una sola repetición más. Hay que tener claro que cuanto mayor sea el peso a levantar menor cantidad de repeticiones podré realizar con él. En ocasiones es frecuente encontrar con personas que digan: “tengo un 1RM en press de banca de 120kg”, aquí querrían decir que podrían levantar 120 kg una sola vez, y aunque esto pueda parecer una tontería de levantar una sola vez 120 kg es una forma de comparar la capacidad de comparar la fuera entre distintos sujetos.

·         Carácter del esfuerzoà Es el grado de exigencia real de una persona en cada serie de ejercicios, produciendo por tanto mayor o menor fatiga según sea éste. El carácter del esfuerzo puede ser: submáximo, si realizo menos repeticiones de las que puedo hacer hasta llegar a la fatiga (realizo 6 repeticiones de 12 posibles o 12 RM) y máximo si realizo todas las repeticiones de las que en principio podría hacer (realizo 12 repeticiones de 12 posibles o 12 RM).

B)    Volumen: La mayoría de los trabajos de investigación en personas que previamente no habían entrenado fuerza muestran que durante los primeros 3-4 meses de entrenamiento de fuerza, los programas que utilizan una serie por ejercicio, obtienen incrementos de parecida magnitud que aquellos que utilizan múltiples series. Por ello, tradicionalmente se ha recomendado utilizar una sola serie por ejercicio durante los primeros 6 meses de entrenamiento en personas mayores previamente inactivas. Este tipo de programas necesitan menos tiempo para su realización y producen beneficios similares sobre la salud y el estado de forma en personas mayores previamente inactivas.


De cualquier manera todo entrenamiento deberá cumplir con los principios básicos del entrenamiento:
·      Principio de sobrecarga: Debe suponer un estímulo lo suficientemente intenso por encima del que suponen las actividades de la vida laboral y diaria, de tal manera que sobrepasemos el umbral de entrenamiento y así conseguir con una adecuada recuperación las adaptaciones deseadas (es en la recuperación donde se mejora y no en la carga, por lo tanto el descanso y la alimentación son dos elementos clave para el buen desarrollo de este proceso), pero sin llegar al agotamiento o al sobreentrenamiento. Este principio está además relacionado con el principio de individualidad (adaptado a las características del sujeto), puesto que el umbral de esfuerzo será mayor o menor dependiendo del sujeto.

viernes, 26 de abril de 2013

Bruno, un nadador de primera :)

Y me preguntan: ¿Cómo consigues estar en todas partes y cumplir con todo?
Y yo les respondo... ¡¿Y cómo no esforzarme si la mayor recompensa son estas sonrisas?!

miércoles, 24 de abril de 2013

Fases de Aprendizaje


Teniendo en cuenta a Guerrero Luque (1992), a las teorías propuestas por Bayer (1992) y Blázquez (1986), así como con aportaciones propias derivadas de mi experiencia personal en la enseñanza y en el aprendizaje de este y otros deportes, prevalecerán cuatro objetivos generales, como son:

 · Adquisición de un dominio de habilidades específicas básicas del waterpolo.
 · Adquisición de un dominio de las habilidades básicas acuáticas.
 · Favorecer el desarrollo de las cualidades físicas y psicológicas.
 · Iniciar a los deportes sociomotrices, y de forma específica al waterpolo.

En los dos primeros objetivos escojo el término “adquirir” para resaltar la importancia del proceso psicopedagógico frente al resultado del mismo. El interés precedente de mi persona es el de enseñar y formar a los alumnos y no el de sacar jugadores de élite en un corto plazo. Con la intención pues, de ayudar a los alumnos y alumnas a sentir la esencia del centro de ese proceso, y no a los resultados o al profesor como suele suceder.
En relación al objetivo relacionado con las cualidades físicas y psicológicas, hablo de “favorecer” porque a pesar de ser un aspecto de gran importancia en la sociedad en la que nos encontramos hoy por hoy no se lleva todo el cuidado que se debería tener. La alimentación, los hábitos que desde edades tempranas tomamos no suelen ser los más idóneos y a largo plazo provocan indeseadas reacciones en ambos aspectos, tanto mentales como físicos. Luego, se procurará una mejora tanto tangible como abstracta.

Referente al último objetivo, explicar cuáles son las intenciones en la iniciación a un deporte en equiupo (sociomotriz). Con todo lo que este ejercicio conlleva, tanto a nivel deportivo (estrategia a nivel comunicativo y contracomunicación práxica, concepción espacio-temporal, reglamento, disciplina…), como a nivel socio-afectivo (interrelación, cooperación, respeto frente al adversario, trato adecuado frente al material…), se pretenderá integrar de este modo, lo que tradicionalmente se consideraban los valores fundamentales de los deportes de equipo.

Además, a nivel metodológico, se utilizará el aprendizaje constructivista y por descubrimiento a través del juego.


Primera fase: “Yo y el espacio”

 El objetivo fundamental de esta etapa es el de que los alumnos y alumnas sean capaces de mantenerse en el agua con una mano (o las dos) fuera de ella, para poder recibir o realizar un pase. Teniendo además como objetivo secundario, la integración de los conceptos de ocupación-aprovechamiento del espacio.
Las características del juego de waterpolo que en este período son capaces de desenvolver es estático, con una circulación mínima de balón, concentrándose así en un espacio reducido y próximo a la portería tanto en ataque como en defensa. Por lo tanto sin presión alguna se anima a visualizar desde cada ángulo de partida lo que sería una correcta posición de tiro.
Los contenidos serán sobre todo juegos de carácter general. Con lo que buscaremos lograr una adquisición por parte del alumnado de esas habilidades específicas mínimas para finalmente mostrar esas capacidades en su mayor eficacia en el juego de waterpolo.

Algunos ejemplos de posibles actividades a desarrollar en esta fase son:
 - Juego de relevos (fomenta la cohesión grupal “apoyo, “ánimos” y de pillar (Con el objetivo añadido de la mejora de las cualidades físicas).
 - Juego de transporte (directamente relacionado con el objetivo de mantener un brazo fuera del agua).
 - Asalto al barco naufragado.
 - Transporte de conos (Lloret, 1990,50)
 - La muralla (Juegos de ocupación-aprovechamiento de espacio, Blázquez, 1986,82).
 - Balón prisionero (Donde el atacante se siente con superioridad, Lloret, 1990,52).

Segunda Fase: “Yo, el espacio y mis compañeros”.

En este apartado se comienza a introducir paulatinamente el trabajo técnico específico pero sin llegar a superar un tercio del trabajo desarrollado. No se deberá olvidar que las adquisiciones técnicas se supervisarán y potenciarán a través de juegos diversos, mucho mejor que con ejercicios analíticos.
En este punto, nuestros objetivos se dispersan en la adquisición de técnicas para la reactivación de las capacidades intrínsecas de cada uno en cuanto al agua y a sus diferentes tipos de nado (desplazamientos). A su vez,  la adaptación al balón y relación directa con el reglamento de dicho deporte. Finalmente, tener en cuenta la resolución de situaciones de superioridad numérica (2x1) así como 3x3 con lo que nos vamos encaminando ya al planteamiento de partida.
Los contenidos en este apartado continuarán apoyando a los anteriores. Sumaremos a éstos, los referidos a las habilidades básicas específicas (lanzamientos, desplazamientos…), siendo actividades típicas de este momento los juegos de ocupación-aprovechamiento de espacio, en los que se necesitará un cierto dominio técnico.
Como ejemplos de juegos:
-          Juego de los 10 pases (Blázquez, 1986-184)
-          Ejercicios de manejo de balón.
-          Juegos de persecución (Buscando desplazamientos específicos)
-          El pañuelo.
-          Juegos de waterpolo reducido (1x1,2x1 y 3x3)

Las características del juego de waterpolo en esta etapa serán distintas a la anterior puesto que los alumnos deberán realizar acciones mucho más dinámicas, deberán utilizar el espacio y facilitarse el avance al ataque, deberán empezar a ver acciones de técnica individual como fintas de recepción, reversos e incluso remates o lanzamientos en salto y giro.

¿Tercera Fase: “Yo, el espacio, mis compañeros y el defensa”?